“Bésame mucho”, la canción mexicana que conquistó el mundo

“Bésame mucho”, la canción mexicana que conquistó el mundo

162
0
COMPARTIR

Por JAVA
El bolero “Bésame mucho” es, después de “Cielito lindo”, la canción mexicana más conocida en el mundo y la más grabada, llevada a los discos lo mismo por Frank Sinatra, Elvis Presley, Ray Conniff y Andrea Boccelli, que por Los Beatles y, por supuesto, nuestro Pedro Infante.

“La bamba” es otro de los grandes temas musicales mexicanos más recurrentes entre los terrícolas, aunque no alcanza las dimensiones que ha conquistado el bolero creación de la pianista y compositora jalisciense Consuelito Velázquez.

“Bésame, bésame mucho… Como si fuera esta noche la última vez”.

El desgarrador inicio de una canción de amor y desamor estrujaba el alma y encendía las más ardientes pasiones, al tiempo que sumía en la nostalgia y la añoranza, incluso en la desesperanza a quien escuchaba esta melodía.

Eran tiempos de la Segunda Guerra Mundial cuando a los soldados que eran enviados desde Estados Unidos a los frentes de batalla le inspiraron a Consuelo Velázquez el, de todos modos, romántico tema: “Quiero tenerte muy cerca, mirarme en tus ojos, estar junto a ti. Piensa que tal vez mañana ya estaré lejos, muy lejos de ti”.

Pero el trasfondo tenía otro significado: los hombres, jóvenes en su mayoría, partían a los diferentes teatros de la guerra que se desarrollaba en Europa, Asia, África y Oceanía, sin tener la certeza de que regresarían. Entonces encontraban en “Bésame mucho” un bálsamo para el alma y confort para la esperanza mientras le cantaban a la mujer amada… o al marido, ¡vamos!, al novio o al amante: “Bésame, bésame mucho, que tengo miedo perderte, perderte después”.
Ay, dolor…

En Nueva York, mientras tanto, estallaba el boom de los boleros a raíz de la aparición del trío mexicano Los Panchos, que embelesaba y hacía soñar a los pueblos latinos. Sin embargo, fue tal el éxito que su fama y su estilo de exponer una nueva música auténticamente romántica, inspirada en el amor y que emanaba del corazón, llegó a insertarse en el mismísimo Japón, donde hasta nuestros días se les sigue rindiendo culto.

Pues, ahí en ese contexto del bolero se inscribió “Bésame mucho”, una composición de estructura sencilla estrofa-estribillo en tono de La, que fue grabada por primera vez en 1944 por un famoso cantante barítono de la época llamado Emilio Tuero.

Se cuenta que “Bésame mucho” fue creada antes de que Consuelo recibiera su primer beso de amor, el caso es que su vigencia ha venido permeando a través de los tiempos gracias a otros prestigiados intérpretes que la han grabado, como el cantante estadounidense Nat King Cole, Sammy Davis, el director de orquesta Xavier Cugat, Javier Solís y hasta Thalía más
recientemente.

La lista es larga: el grupo instrumental The Ventures, Lucho Gatica, Plácido Domingo, Vera Lynn, Sara Montiel, José Carreras, Diana Krall, Filippa Giordano, Luis Mariano (quien la popularizó en Francia), Alejandro Fernández, Il Divo, Céline Dion, Tommy Dorsey, Pedro Vargas y, entre una pléyade, Susana Zabaleta y Luis Miguel.
LA GRAN ANÉCDOTA

El 1 de enero de 1962 ocurrió un hecho insólito que ha sido considerado el mayor error en la historia del espectáculo en el mundo. Los Beatles obtienen una audición en la compañía discográfica Decca Records, en Inglaterra, pero son echados bajo el argumento de que “no tienen futuro en el negocio de la música”. demás de “Hello Little Girl”, “Like Dreamers do” y “Love of the Loved”, tres composiciones firmadas por Lennon y McCartney, los incipientes Beatles incluyeron en dicha audición los covers Memphis de Chuck Berry y nada menos que “Bésame mucho” de la mexicana Consuelo Velázquez.

Los “melenudos” de Liverpool fueron terriblemente reprobados, pero, seis meses más tarde, conseguirían una nueva audición esta vez para el sello Parlophone de la compañía Emi Records.

El éxito de Los Beatles fue inmediato y de clamor mundial, mientras en Decca se estrellaban la cabeza en la pared al darse cuenta de lo que habían dejado escapar de las manos.

LA COMPOSITORA

Consuelo Velázquez Torres nació el 21 de agosto de 1916 en Ciudad Guzmán, Jalisco, y desde muy chica se  interesó por la música. A los cuatro años de edad sorprendía a propios y extraños tocando en el piano música popular.

Su primera presentación tuvo lugar en la academia Serratos cuando tenía seis años de edad, y en seguida sus padres la trasladaron a la Ciudad de México con el propósito de ingresarla al Conservatorio Nacional de Música donde obtiene una licenciatura como pianista de concierto y maestra de música. El destacado bolerista mexicano Rodrigo de la Cadena, un experto en la materia, cataloga a Consuelo Velázquez en un ranking de tres grandes entre Agustín Lara y María Greever.

Otras de sus creaciones son: “Enamorada”, “Amara y vivir”, “Que seas feliz”, “Orgullosa y bonita”,” Yo no fui”,” Verdad amarga”, “Franqueza” y “Cachito” (cachito mío).

La artista falleció el 22 de enero del año 2005, dejando para la posteridad una de las más bellas melodías románticas de todos los tiempos, declarada en 1999 como la canción en idioma español más cantada y más grabada.

LEAVE A REPLY