Te lo digo Blanca para que lo entiendas Víctor

A MANERA DE COMENTARIO_ COLUMNA

Es curioso cómo en redes sociales se ve cada vez menos el fenómeno de llenar de halagos a los políticos cuando están por terminar su mandato. Antes, al final de una administración, las redes se llenaban de mensajes que agradecían y hasta engrandecían la labor de los gobernantes salientes. Hoy, es común ver cómo ese entusiasmo se desvanece conforme el político en cuestión pierde relevancia, y esos mismos halagos empiezan a enfocarse en los que vienen, casi como si hubiera un “cambio de temporada” en la vitrina de las redes sociales.

Este cambio refleja lo efímero que puede ser el reconocimiento en el mundo digital. Muchos ciudadanos ahora ven la política como un ciclo más inmediato: el político en turno deja de importar tan pronto aparece alguien nuevo que promete cambios. Las redes sociales, que son tan rápidas y efímeras, ya no son el espacio para rendir homenajes, sino para el debate y la crítica constante. Además, en muchos casos, la falta de halagos al final de una administración también puede reflejar descontento. Los políticos pueden haber generado muchas expectativas y, al no cumplirlas, la gente simplemente deja de aplaudirles.

Por otro lado, los nuevos políticos que llegan entran con aire fresco, y es natural que las redes se llenen de entusiasmo hacia ellos. Es el ciclo del “nuevo comienzo”, donde todo parece posible y la gente se emociona con la esperanza de que esta vez las cosas sean diferentes. Pero también es un recordatorio de lo pasajero que es el apoyo en la política. La gente aplaude al que está en la cima, pero si no hay resultados, esos mismos halagos desaparecerán tan rápido como llegaron, listos para ser transferidos a quien siga en la fila.

Al final, esto muestra que, en la era de las redes sociales, la popularidad es volátil y la aprobación es tan cambiante como el feed. Los políticos que están por llegar recibirán los aplausos que hoy se niegan a los salientes, pero pronto también tendrán que enfrentar la realidad: si no cumplen, sus halagos desaparecerán igual que los de sus predecesores.

Amigos. Gracias por la atención a este espacio.