Presidenta Sheinbaum, no se trata de “retorcerse”
Por: Silviano de la Mora.

La polarización política acentuada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó una marca profunda en la vida pública de los mexicanos. Su estilo confrontativo, basado en una narrativa de “nosotros contra ellos”, dividió a la sociedad entre quienes apoyan incondicionalmente su proyecto y quienes lo rechazan por completo. Esta división no solo se ha manifestado en el debate político, sino también en el ámbito social, afectando incluso relaciones personales y comunitarias.
Debemos reconocer que esta polarización ha generado una mayor participación política en amplios sectores de la sociedad que antes permanecían al margen. El problema es que esa participación, en lugar de fomentar un diálogo plural, se ha traducido en confrontaciones estériles.
Todo indicaba que el gran reto para Claudia Sheinbaum sería reconstruir un espacio público donde la diferencia de opinión sea legítima, el diálogo posible y las instituciones respetadas. Sin embargo, el pasado fin de semana, durante “La Mañanera”, la presidenta Sheinbaum anunció el próximo lanzamiento del “Café del Bienestar”, una iniciativa para impulsar la economía de mujeres en la Montaña de Guerrero. En ese contexto, utilizó la expresión “para que se sigan retorciendo”, en clara alusión a sus opositores, abonando así al clima de polarización que sigue imperando en el país.
El reto, entonces, no es menor. Quienes tienen responsabilidades públicas también tienen un papel importante en moderar el tono del debate y dar ejemplo de apertura al diálogo. Porque si la polarización sigue marcando el rumbo, será difícil construir acuerdos duraderos y avanzar en temas que nos afectan a todos.

