Energía privada, ahora sí: Minsa recibe permisos de largo plazo

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Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la línea fue clara: no dar permisos de autoconsumo eléctrico que beneficiaran a empresas privadas. Sin embargo, esa política cambió con la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo.

El nuevo gobierno autorizó a Minsa, empresa productora de harinas vinculada a Altagracia Gómez Sierra, la construcción de varias plantas de cogeneración eléctrica a base de gas natural en distintos puntos del país.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Energía (CNE), los proyectos se ubicarán en Veracruz, Jalisco, Coahuila y Sinaloa.

El primer trámite se presentó en febrero de 2025, cuando la empresa solicitó permiso para construir una planta en Jáltipan, Veracruz, ante la entonces Comisión Reguladora de Energía (CRE). Más tarde, el 9 de septiembre de 2025, Minsa ingresó nuevas solicitudes —ya ante la CNE— para levantar plantas similares en Guadalajara, Jalisco; Ramos Arizpe, Coahuila; y Ahome, Sinaloa.

Cabe recordar que la CRE fue eliminada tras la reforma a los órganos autónomos, por lo que todas sus funciones pasaron a la Comisión Nacional de Energía.

En los documentos oficiales se establece textualmente que “se aprueba el otorgamiento a Minsa de permisos para generar energía eléctrica bajo la figura de autoconsumo”.

Según los expedientes, las plantas ubicadas en Ahome, Ramos Arizpe y Jáltipan comenzarían operaciones el 31 de enero de 2026. La de Guadalajara entraría en funcionamiento un mes después, el 28 de febrero de 2026.

Los permisos tendrán una vigencia de 20 años a partir de diciembre de 2025. En la práctica, esto permitirá a la empresa generar su propia energía hasta bien entrada la década de 2040, con costos energéticos estables y previsibles a largo plazo.

Estas autorizaciones contrastan con lo ocurrido durante el sexenio de López Obrador, periodo en el que no se aprobó ningún proyecto de cogeneración bajo el esquema de autoconsumo. Incluso, en ese entonces, el presidente mantuvo una confrontación abierta con cadenas comerciales como Oxxo, a las que acusó de aprovechar esquemas de autoabasto que el gobierno calificó como ilegales para pagar menos por la electricidad.

El giro es evidente: lo que antes estaba cerrado, hoy vuelve a abrirse. Y eso, en política energética, nunca es un detalle menor.