Desata las pasiones la sucesión del SNTE 27

Culiacán, Sin., Nov. 06 del 2024.- Lo más seguro, es que Genaro Torrecillas no pase la temporada de buñuelos navideños, sin que se lance la convocatoria para que desocupe de una vez por todas, la dirigencia de la Sección 27 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, cuyas delicias del poder gozó durante cuatro años. A su alrededor, rondan por lo menos los primeros seis aspirantes que trabajan por “debajo del agua” para sucederlo y que están dispuestos a ir con todo en la contienda formal.
A la cercanía del vencimiento del periodo para el que se eligió al actual Secretario General, la pugna entre las facciones que se conformaron a través de los años en la organización, está en marcha.
Su proceder, está punto de rebasar la capacidad de operación política del representante en la entidad del SNTE mexicano, Fermín Borbón Cota que analiza las condiciones que privan para llevar a cabo la renovación del Comité Seccional.
Y en esa competencia en la que los ánimos empezaron a obligar a algunos pretensos a sacar la cara para definirse, Everardo Meléndrez emergió como el preferente del oficialismo que piensa en dar continuación a su ejercicio.
Posiblemente, esta deferencia es la que le pudiera inferir daños para que se le dificulte arribar con vida política al Congreso, al que se estila convocar para elegir al sucesor.
A este interés, Saúl Gómez, actual secretario de Finanzas figura igualmente como uno de los más experimentados para encabezar los destinos sindicales de más de 40 mil docentes y trabajadores administrativos.
Cuenta con una amplia trayectoria y muchos de los profesores consideran que ya le toca estar como operador de las cusas magisteriales.
Empero, para reforzar el círculo al que pertenece y que domina Crescenciano Espericueta Rodríguez quien mueve los hilos desde Sonora, donde es delegado nacional de la agrupación, quiere estar en la jugada central, Juan Antonio Zavala Parra, de Ahome, que no quita el dedo del renglón desde hace mucho, puesto que se considera con méritos para ser el heredero de la silla
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Al igual que el resto, desenvuelve un cabildeo y hace sus cálculos fríos y sólidos para lograr su propósito.
Especialmente cuando su jefe que recorre las tierras sonorenses, influyó en las decisiones que se tomaron para elegir a los últimos tres responsables localmente del SNTE. Es decir, desde Salomé Rodríguez Manjarrez, Edén Inzunza Bernal a Genaro Torrecillas.
Al proyecto se sumaron, Carlos A Rea Camacho que militó permanentemente en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, de corte izquierdista y en apariencia le sirve, porque es del mismo tinte del gobierno del estado que modela Rubén Rocha Moya y, que de cualquier manera podría inclinar la balanza hacia su objetivo.
El problema, es que a sus pretensiones, se agregan las de Horacio Lora, compañero de correrías en la CNTE, a quien renunciaron como subsecretario de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública y Cultura, además de que le imputaron irregularidades en las que se manejó la venta de plazas y otras transacciones en las que hubo dinero de por medio.
El otro conflicto, es que los dos hacen guiños para seducir a Feliciano Castro Meléndrez en la intención de que como secretario general de Gobierno del Estado, les diga por dónde se vayan y cómo actuar.
Se enfrentan en aras de obtener el espaldarazo del segundo de a bordo de la Administración Pública estatal, que acostumbraron en las épocas del PRI a llevar sus gallos al redondel al advertirse que hoy no será distinto. Por tanto, el funcionario, deberá escoger a solo uno.
Más en esta trama en la que se acumularán más buscadores del cargo, es imposible descartar a la diputada federal de Movimiento de Regeneración Nacional, que desde la Ciudad de México, la ven como uno de los perfiles más viables pare el caso. Sobre todo cuando es la era de las mujeres que están en la línea del empoderamiento lineal y no quieren dar paso atrás ni para tomar viada.
Familias prófugas buscan salvarse de las balaceras.
En modo prófugos de sus casas, alrededor de cien familias del poblado “Las Víboras” en Costa Rica, corrieron a buscar refugio con familiares, vecinos y en albergues que se planearon habilitar tras el estallido de la violencia que causaron integrantes de grupos armados que aparecieron intempestivamente.
Sin cargar con muchas pertenencias, los lugareños salieron despavoridos para salvar sus vidas o evitar que algunos de los proyectiles que se activaron, les ocasionara daños.
Frente al peligro al que se enfrentaron y el miedo que los cubrió al estar indefensos, resolvieron huir y las autoridades todavía por la tarde no informaron si algunos de los moradores de esa comunidad, pensaron en retornar a sus hogares que estuvieron en medio del fuego cruzado.
La balacera se dio, al mismo tiempo en que hubo bloqueos carreteros con unidades motrices que los delincuentes despojaron e incendiaron en las inmediaciones de los municipios de Elota y San Ignacio, hasta donde el conflicto se extendió.
El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gerardo Mérida, confirmó los actos delictivos, que en serie cambian desde hace semanas, los escenarios de un momento a otro en los que la ausencia de la calma, es el factor dominante.