¡Escuinapa, que este 25 de abril el silencio no sea nuestro cómplice!

Comentario Silviano de la Mora
Por: Silviano de la Mora.
La desaparición de Leopoldo Arroyo Guerrero no es solo una estadística más; es el detonante de un sentimiento colectivo que ya no cabe en el silencio. Cuando una comunidad como la de Escuinapa decide tomar las calles, lo que vemos es la transformación del dolor individual en una exigencia pública de justicia.
El hecho de que la ciudadanía se organice para este 25 de abril bajo la consigna de una “marcha por la paz” refleja dos realidades críticas: primero, un clamor de indignación ante una inseguridad que parece ganar terreno día con día; y segundo, una desconfianza palpable en la efectividad de las investigaciones oficiales. No se marcha solo por el regreso de Leopoldo Arroyo Guerrero, se marcha también para señalar que la normalización del miedo ya no es aceptable.
Esta movilización es un recordatorio de que, ante la falta de respuestas institucionales, la empatía y la solidaridad comunitaria se convierten en la última línea de defensa. La exigencia es clara: resultados, seguridad y el cese de una incertidumbre que hoy mantiene a una familia —y a todo un municipio— en vilo.
Amigos. Gracias por la atención dispensada a este espacio. Saludos!!